WUF13: Piden redoblar esfuerzos ante crisis global de vivienda

Por: Fernanda Hernández

La Declaración de Bakú plantea 15 acciones para ampliar la vivienda asequible, fortalecer la gobernanza urbana y garantizar el derecho a la ciudad

La crisis mundial de vivienda requiere acciones urgentes y coordinadas por parte de gobiernos, organismos internacionales, iniciativa privada y sociedad civil. Ese fue el principal mensaje de la Declaración de Bakú, documento presentado al cierre de la décimo tercera edición del Foro Urbano Mundial (WUF13), convocado por ONU-Habitat.

El llamado a la acción advierte que alrededor de 3,400 millones de personas en el mundo viven en condiciones de vivienda inadecuadas, una situación que el organismo atribuye a fallas estructurales en los sistemas de gobernanza, financiamiento y planeación urbana.

“La crisis mundial de la vivienda está llegando a un punto crítico”, señala el documento, que además reconoce que el acceso a un hogar digno se ha visto afectado por fenómenos como la especulación inmobiliaria, la desigualdad territorial, el desplazamiento forzado, el cambio climático y la insuficiente inversión pública en el sector.

De acuerdo con ONU-Habitat, la vivienda debe ser entendida no solo como un espacio físico, sino como un elemento central para garantizar la dignidad, la identidad y el bienestar de las personas, además de su conexión con servicios esenciales como transporte, salud, educación y espacios públicos.

Una década para acelerar la acción

En ese sentido, la Declaración de Bakú plantea que el periodo comprendido entre 2026 y 2036 se convierta en una década de acción para acelerar la implementación de la Nueva Agenda Urbana y avanzar en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relacionados con vivienda y desarrollo urbano.

Asimismo, exhorta a los Estados miembros a fortalecer el papel de ONU-Habitat como organismo articulador de alianzas y políticas orientadas a enfrentar la crisis habitacional, además de promover mecanismos de seguimiento que permitan evaluar los avances alcanzados.

El documento también destaca la necesidad de impulsar nuevas formas de cooperación internacional, tanto entre países del Sur Global como entre economías desarrolladas y emergentes, con el objetivo de intercambiar experiencias y acelerar la implementación de soluciones habitacionales.

Las 15 acciones propuestas

La hoja de ruta presentada en Bakú agrupa 15 acciones prioritarias organizadas en tres grandes ejes: reconocer las causas estructurales de la crisis, atender sus manifestaciones directas y transformar los sistemas de vivienda para hacerlos más inclusivos, resilientes y sostenibles.

Entre las medidas planteadas destacan el fortalecimiento del enfoque de derechos humanos en las políticas de vivienda, la protección contra desalojos forzosos, la incorporación de criterios de resiliencia climática y la adopción de estrategias que reconozcan la diversidad de las poblaciones y sus necesidades habitacionales.

De igual manera, la declaración propone integrar la vivienda con la infraestructura, el transporte, los servicios básicos y las oportunidades económicas; ampliar la oferta de vivienda social y en renta; combatir la discriminación en el acceso a la vivienda y establecer mayores salvaguardas frente al desplazamiento involuntario de comunidades.

Financiamiento y gobernanza, temas clave

Otro de los aspectos centrales del documento es la necesidad de reformar los sistemas de financiamiento para garantizar recursos suficientes y de largo plazo destinados a la producción y mejoramiento de vivienda.

La Declaración de Bakú propone fortalecer las finanzas municipales, ampliar el acceso al crédito para sectores de bajos ingresos y promover esquemas que combinen recursos públicos, privados y comunitarios. Además, plantea diversificar los subsidios y generar mecanismos que permitan atender distintas formas de producción habitacional.

En paralelo, el documento enfatiza la importancia de fortalecer las capacidades de los gobiernos locales y regionales, quienes suelen asumir la implementación de políticas urbanas sin contar con recursos o atribuciones suficientes.

Por ello, llama a impulsar esquemas de gobernanza multinivelfinanciamiento descentralizado y mecanismos de participación ciudadana que permitan una gestión más efectiva de las ciudades.

Finalmente, ONU-Habitat subraya que la solución a la crisis de vivienda requiere pasar de los compromisos a los resultados medibles. Para ello, propone establecer metas clarassistemas de monitoreo y mecanismos de rendición de cuentas que permitan evaluar el progreso de las políticas habitacionales durante la próxima década.

Con la Declaración de Bakú, el WUF13 busca sentar las bases de una agenda internacional que coloque nuevamente a la vivienda en el centro del desarrollo urbano, con el objetivo de garantizar que más personas tengan acceso a hogares adecuados, asequibles y resilientes frente a los desafíos económicos, sociales y ambientales del siglo XXI.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Compártelo:

XXI CEREMONIA DE ENTREGA DEL PREMIO HOMBRES Y MUJERES DE LA CASA 2022

Más árticulos

Scroll al inicio