ONU-Habitat alerta por crisis de asequibilidad de la vivienda

Por: Fernanda Hernández

La agencia advirtió que el acceso a una vivienda adecuada es cada vez más difícil debido al incremento de los precios y la insuficiente oferta

De acuerdo con el World Cities Report 2026, elaborado por ONU-Habitat, la asequibilidad de la vivienda se ha convertido en uno de los principales desafíos urbanos a escala global.

El documento indica que el encarecimiento de la vivienda está limitando el acceso a hogares adecuados para millones de personas y profundizando las desigualdades sociales y territoriales en ciudades de todo el mundo.

Y, de igual manera, identifica la asequibilidad como una de las cinco dimensiones que definen la actual crisis mundial de vivienda, junto con el desplazamiento, la informalidad, los riesgos climáticos y la pérdida de habitabilidad en los entornos urbanos.

Según el organismo, estas problemáticas se refuerzan mutuamente y requieren respuestas integrales que involucren a gobiernos, sector privado, sociedad civil y comunidades locales.

Los precios crecen más rápido que los ingresos

ONU-Habitat señala que la vivienda es hoy menos asequible que hace dos décadas. A nivel mundial, la relación entre el precio de la vivienda y los ingresos de los hogares pasó de 9.5 en 2010 a 11.7 en 2023, lo que refleja que el costo de adquirir una vivienda ha aumentado a un ritmo mayor que la capacidad económica de las familias.

La agencia explica que esta tendencia responde a una combinación de factores, entre ellos la rápida urbanización, el crecimiento demográfico, el incremento en los costos del suelo urbano, el encarecimiento de los materiales de construcción y diversos obstáculos regulatorios que dificultan la expansión de la oferta habitacional.

Asimismo, advierte que la creciente participación de inversionistas institucionales y corporativos en los mercados inmobiliarios puede presionar aún más los precios cuando no existen mecanismos adecuados de regulación, reduciendo las oportunidades de acceso para los hogares de menores ingresos.

El déficit habitacional continúa creciendo

La falta de vivienda disponible también está agravando el problema. De acuerdo con ONU-Habitat, el déficit mundial de vivienda aumentó de 251 millones de unidades en 2010 a 288 millones en 2023, lo que refleja que la construcción de nuevas viviendas no ha logrado seguir el ritmo del crecimiento de la demanda.

La organización destaca que la escasez de suelo urbanizado, los elevados costos de construcción y los procesos administrativos complejos han limitado la capacidad de numerosos países para ampliar la oferta de vivienda asequible, obligando a millones de familias a recurrir a opciones cada vez más costosas o inadecuadas.

Esta situación ocurre en un contexto en el que hasta 3,400 millones de personas carecen de acceso a una vivienda adecuada y más de 1,100 millones viven en asentamientos informales, cifras que evidencian la magnitud de la crisis habitacional global.

Rentar también representa una carga creciente

No obstante, el reporte señala que las dificultades no se limitan a quienes buscan comprar una vivienda. Actualmente, el 44% de los hogares que viven en renta destina más de 30% de sus ingresos al pago de vivienda, un umbral que suele utilizarse internacionalmente para identificar situaciones de sobrecarga financiera.

La presión es particularmente severa para jóvenes, hogares encabezados por mujeresmigrantestrabajadores informales y otros grupos vulnerables, quienes enfrentan mayores obstáculos para acceder a una vivienda adecuada y construir patrimonio.

Además, el informe advierte que el aumento de los precios de renta está ampliando las brechas entre propietarios e inquilinos y generando nuevas formas de exclusión urbana.

Una respuesta integral para cerrar la brecha

Ante este panorama, ONU-Habitat plantea la necesidad de implementar estrategias integrales que combinen acciones para incrementar la oferta de vivienda asequible, fortalecer los mecanismos de financiamiento para hogares de bajos ingresos y mejorar la coordinación entre las políticas de viviendaplaneación urbanatransporte y protección social.

Asimismo, recomienda impulsar esquemas de vivienda social y de alquiler asequible, fortalecer la regulación del mercado inmobiliario y promover instituciones capaces de sostener políticas habitacionales de largo plazo.

Para el organismo, enfrentar la crisis de asequibilidad será fundamental para garantizar ciudades más inclusivas, resilientes y sostenibles durante las próximas décadas.

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