Grupo Vinte apuesta por comunidades más allá de la vivienda

Por: Rebeca Romero

Grupo Vinte plantea integrar transporte, infraestructura y servicios desde la planeación de los desarrollos habitacionales, además de impulsar la organización vecinal

La construcción de vivienda implica retos que van más allá de ofrecer inmuebles a precios accesibles. La ubicación de los desarrollos, la cercanía con los centros de trabajo y el acceso al transporte y los servicios también influyen en las condiciones de vida de las familias.

En este contexto, Grupo Vinte plantea la necesidad de avanzar hacia un modelo de desarrollo habitacional que integre infraestructura, conectividad y organización comunitaria, en lugar de concentrarse únicamente en la construcción y venta de casas.

Sergio Leal, presidente del Consejo de Grupo Vinte, abordó este tema durante un foro del Urban Land Institute (ULI) en Ciudad de México, donde señaló que la planeación del transporte debe formar parte del diseño de las comunidades. De esta manera, los desarrolladores pueden considerar las necesidades de movilidad desde las primeras etapas de un proyecto.

El directivo también advirtió que las regulaciones pueden dificultar la implementación de soluciones urbanas, incluso cuando se trata de ajustes en las vialidades para facilitar el acceso a ciclovías o estaciones de transporte público.

«El ritmo en el que vamos como iniciativa privada va muchísimo más acelerado que los cambios de las leyes de gobierno», sostuvo Leal, al referirse a las diferencias entre el avance de los proyectos inmobiliarios y la actualización de las disposiciones gubernamentales.

Grupo Vinte apuesta por el desarrollo de comunidades

Además de la conectividad, la permanencia y el funcionamiento de las comunidades representan otro desafío para el sector habitacional. En ese sentido, Leal señaló que las empresas deben considerar lo que ocurre después de entregar las viviendas, particularmente en materia de administración vecinal y convivencia entre los residentes.

«El modelo de negocio cambia cuando dejas de querer hacer casas e irte», afirmó.

Esta perspectiva implica incorporar elementos que contribuyan al funcionamiento de los conjuntos habitacionales a largo plazo, como áreas verdes, espacios recreativos, instalaciones educativas, infraestructura hidráulica y servicios de acompañamiento comunitario.

Como parte de las acciones que desarrolla el grupo, su Informe Anual Sustentable 2025 reporta que Javer opera 19 centros comunitarios. Durante el periodo, estos espacios albergaron más de 1,800 reuniones vecinales y 1,580 eventos sociales, con cerca de 50,000 vecinos beneficiados.

Grupo Vinte integra a las desarrolladoras Vinte, Javer y Derex, con operaciones en el sector de vivienda. A través de sus proyectos y acciones comunitarias, el grupo incorpora aspectos relacionados con la convivencia y la organización de los habitantes en sus desarrollos.

La ubicación, un reto para la vivienda en México

La visión de Grupo Vinte coincide con uno de los principales desafíos que identifica ONU-Hábitat para las ciudades mexicanas: acercar la vivienda a las oportunidades económicas y los servicios.

Fernanda Lonardoni, representante de ONU-Hábitat para México, Cuba y Centroamérica, explicó que la distribución territorial de las viviendas influye en el acceso al empleo, la educación, la salud y la movilidad. Por ello, consideró que la política habitacional debe contemplar tanto el acceso a una casa como las condiciones del entorno en el que se encuentra.

«El acceso a vivienda, acceso al agua, acceso a movilidad hoy depende muchísimo del código postal. No tendría que ser así», señaló.

La ubicación cobra relevancia ante los tiempos de traslado que enfrentan miles de trabajadores. De acuerdo con el Inegi, en 2020, 22.8% de las personas que utilizaban camiones, taxis, combis o colectivos para llegar a su empleo invertían más de una hora por trayecto. Entre quienes viajaban en Metro, Metrobús, Trolebús o tren ligero, la proporción alcanzaba 48.7 por ciento.

A estos desafíos se suma la necesidad de evaluar la asequibilidad desde una perspectiva más amplia. Una vivienda con un precio de compra bajo puede representar mayores gastos para sus habitantes cuando se encuentra lejos de los centros laborales o de los servicios cotidianos.

En diciembre de 2024 entró en vigor la reforma constitucional que reconoció el derecho a una vivienda adecuada. Este concepto comprende siete elementos establecidos por ONU-Hábitat, entre ellos la asequibilidad, la habitabilidad, el acceso a servicios básicos, la seguridad de la tenencia y la ubicación.

Bajo esta perspectiva, la planeación urbana y la coordinación entre autoridades, desarrolladores, instituciones financieras y habitantes adquieren relevancia para atender las necesidades de las comunidades.

La discusión continuará en los próximos años. En 2028, México será sede del Foro Urbano Mundial organizado por ONU-Hábitat, un encuentro que permitirá revisar los avances y desafíos en materia de desarrollo urbano y vivienda, rumbo al cumplimiento de la Agenda 2030.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Compártelo:

XXI CEREMONIA DE ENTREGA DEL PREMIO HOMBRES Y MUJERES DE LA CASA 2022

Más árticulos

Scroll al inicio