Por: Rebeca Romero
Sedatu señaló que el acceso a suelo, financiamiento, servicios y movilidad son algunos de los principales retos para garantizar vivienda adecuada en México
La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) destacó la vivienda adecuada como uno de los ejes de las políticas públicas para atender las condiciones sociales, económicas y territoriales que inciden en el acceso habitacional. En este contexto, el Programa de Vivienda para el Bienestar (PVB) contempla acciones dirigidas principalmente a la población con menores ingresos.
En el marco del Día Mundial del Hábitat 2026, José Alfonso Iracheta Carroll, subsecretario de Ordenamiento Territorial, Urbano y Vivienda de la Sedatu, señaló que México fue el primer país en incorporar a su Constitución los criterios de vivienda adecuada considerados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
De acuerdo con el funcionario, este marco permite orientar las políticas de vivienda a partir de siete elementos: seguridad jurídica de la tenencia; disponibilidad de servicios, materiales, instalaciones e infraestructura; asequibilidad; habitabilidad; accesibilidad; ubicación y adecuación cultural.
“El PVB adopta los siete elementos de la vivienda adecuada que son: seguridad jurídica de la tenencia, disponibilidad de servicios, materiales, instalaciones e infraestructura, asequibilidad, habitabilidad, accesibilidad, ubicación y adecuación cultural”, recordó.
Suelo y financiamiento, entre los principales retos
En este sentido, Iracheta Carroll explicó que el acceso a suelo apto y bien localizado representa uno de los desafíos para ampliar la oferta de vivienda, particularmente en las ciudades. A este escenario se suman el incremento en el valor de las propiedades, las presiones demográficas, la especulación inmobiliaria y los costos asociados a la regulación urbana.
Por ello, el PVB contempla acciones para atender las distintas condiciones que determinan el acceso a una vivienda adecuada. Entre ellas destaca el financiamiento, que constituye otro de los retos identificados por la Sedatu.
“El financiamiento constituye un segundo reto fundamental. Por ello, se trabaja en el desarrollo de políticas y programas que permitan ampliar el acceso al financiamiento en condiciones adecuadas, independientemente de que las personas se desempeñen en la economía formal o informal a través del acceso a la vivienda para personas no derechohabientes a partir de la Comisión Nacional de Vivienda”, explicó.
Además, el programa considera la necesidad de que las viviendas cuenten con servicios básicos y mantengan una conexión adecuada con los sistemas de movilidad urbana. En este punto, el subsecretario planteó el fortalecimiento de las finanzas municipales como una de las vías para atender las necesidades que genera el crecimiento de las ciudades.
Entre las alternativas mencionadas se encuentra una mayor recaudación del impuesto predial, vinculada con mecanismos de transparencia, con el propósito de fortalecer los recursos de los municipios destinados a responder a las necesidades derivadas de la expansión urbana.
PVB contempla 1.8 millones de viviendas nuevas
Bajo la coordinación de la Sedatu, el Programa de Vivienda para el Bienestar plantea la construcción de un 1.8 millones de viviendas nuevas en el país, mediante la participación de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), el Infonavit y el Fovissste.
A esta meta se suma la entrega de 1.8 millones de apoyos y créditos para mejoramiento de vivienda, más de un millón de escrituras y más de 5 millones de mejoras en créditos.
El programa está dirigido principalmente a personas con ingresos de entre uno y dos salarios mínimos. Asimismo, contempla atención para mujeres jefas de familia, jóvenes que estudian o trabajan, personas con discapacidad, adultos mayores y personas pertenecientes a comunidades indígenas.
A dos años del inicio del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, el PVB registra un avance de 43% respecto de la meta establecida para el sexenio.



