Por: Fernanda Hernández
Especialistas coincidieron en que el urbanismo debe ocupar un papel central en la construcción de ciudades más inclusivas y resilientes
Antes de transformar una ciudad, primero es necesario transformar la manera de pensarla. Bajo esa premisa, representantes de ONU-Habitat y de la Asociación Mexicana de Urbanistas (AMU) destacaron la importancia de fortalecer el papel del urbanismo como una disciplina capaz de orientar políticas públicas, impulsar mejores prácticas de planeación y responder a los desafíos que enfrentan las ciudades mexicanas y latinoamericanas.
Durante la presentación de la II Bienal de Urbanismo de México, Fernanda Lonardoni, representante de ONU-Habitat para México, Cuba y Centroamérica, afirmó que este tipo de espacios trascienden el reconocimiento de proyectos al convertirse en foros donde surgen nuevas ideas que, con el tiempo, influyen en la manera de planear y gestionar los territorios.
“Cuando escuchamos la palabra bienal solemos pensar en una institución, un concurso o una premiación. Pero históricamente las bienales son espacios donde se desafían las ideas establecidas, donde se presentan nuevas maneras de pensar nuestras ciudades y donde comienzan conversaciones que, años después, terminan influyendo en políticas públicas, decisiones, proyectos urbanos y formas de habitar y planear el territorio. Antes de transformar una ciudad, primero debemos transformar la manera de pensar sobre ella”, expresó.
La planeación urbana define la calidad de vida
Lonardoni subrayó que el urbanismo debe entenderse como una herramienta para mejorar las condiciones de vida de las personas, ya que las decisiones relacionadas con la planeación territorial impactan directamente en aspectos como el acceso a la vivienda, la movilidad, la resiliencia, la seguridad y la inclusión social.
Asimismo, recordó que más del 80% de la población de América Latina y el Caribe vive en ciudades, por lo que la manera en que éstas se diseñan y gestionan será determinante para garantizar oportunidades y bienestar para millones de personas.
“Planificar, diseñar y gestionar ciudades es lo que va a determinar hoy, mañana, las oportunidades, la calidad de vida y el bienestar de millones de personas. Es también lo que va a determinar el acceso a vivienda, a movilidad, la gestión de riesgos, la resiliencia, la seguridad, la inclusión y la prosperidad.
“Reconocer las buenas prácticas significa hacer visibles soluciones que pueden inspirar a otras ciudades y demostrar que es posible hacer las cosas de manera diferente cuando existe visión de largo plazo, liderazgo y colaboración”, señaló.
Asimismo, hizo un llamado a gobiernos estatales y municipales, institutos de planeación, universidades, colegios de profesionistas, empresas y centros de investigación para participar en la Bienal y compartir experiencias que contribuyan a construir mejores ciudades en la región.
Hacer visible el trabajo de los urbanistas
Por su parte, Juan Lázaro Kaye López, presidente del Consejo Directivo Nacional de la Asociación Mexicana de Urbanistas (AMU), señaló que uno de los principales objetivos de esta segunda edición de la Bienal es reconocer una labor que, aunque impacta directamente en la vida cotidiana de las personas, suele pasar desapercibida.
Explicó que, a diferencia de otras disciplinas, el trabajo del urbanista rara vez recibe reconocimiento público, pese a que influye en la forma en que se planifican las ciudades, se desarrolla la infraestructura, se gestiona la movilidad y se protege el medio ambiente.
“El trabajo de los urbanistas es un trabajo poco visible. Es un trabajo que se siente, pero que muchas veces sólo recibe críticas cuando faltan planes o cuando no existe una visión que integre a los distintos actores pensando siempre en la sociedad. Es un trabajo poco valorado y reconocido, tanto por la sociedad como por las autoridades.
“Poner en valor ese esfuerzo significa hacer visible el trabajo de muchas personas que buscan que los lugares donde habitamos sean seguros, con infraestructura, calidad de vida y oportunidades para todos”, afirmó.
De igual manera, el presidente de la AMU agregó que el urbanismo no se limita a la elaboración de planes de desarrollo, sino que integra aspectos como la legislación, la movilidad, la infraestructura, la gestión ambiental y la construcción de comunidades más equitativas, por lo que resulta indispensable impulsar espacios que permitan compartir experiencias y reconocer proyectos exitosos.
Una plataforma para compartir soluciones urbanas
Los participantes coincidieron en que la II Bienal de Urbanismo de México busca consolidarse como un espacio para visibilizar proyectos, políticas públicas y buenas prácticas capaces de inspirar nuevas soluciones frente a los desafíos urbanos que enfrenta el país y América Latina.
En ese sentido, hicieron un llamado a profesionistas, instituciones académicas, gobiernos y organizaciones de la sociedad civil a inscribir proyectos y compartir experiencias que contribuyan a fortalecer la planeación territorial y a impulsar ciudades más seguras, sostenibles e incluyentes, con el objetivo de que el urbanismo ocupe un lugar cada vez más relevante en la construcción de comunidades con mayor calidad de vida.



